lunes, 25 de mayo de 2015

Testimonio - Adolescente de 14 años con OJO VAGO por miopía alta. La terapia visual también funciona a esta edad.

A Jaime trataron de ayudarle con parche con 5 años para recuperar el ojo que tenía 13 dioptrías de miopía. La diferencia era tan grande que le dijeron que realmente nunca llegaría a usar ese ojo y desistienron de seguir ningún tratamiento.

Pero casi 10 años después, los padres de Jaime, no dándose por venicidos de que su hijo nunca llegara a utilizar ese ojo, vieron una ventana abierta al conocernos a través de una recomendación.

Siempre se ha dicho que hay una "período crítico" para la estimulación (hasta los 6-8 años de edad), donde el cerebro es más plástico y se pueden conseguir mejoras, y que pasada esa edad, dichas mejoras son más complicadas de lograr e incluso imposibles. Jaime demuestra que no es así, y que pasados los 8 años se sigue estimulando el cerebro. Sólo hay que saber hacerlo. El parche no es la solución.
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Hola, somos Isabel y Juan Carlos, los padres de Jaime y vamos a contar la experiencia de nuestro hijo con Rosa y Estíbaliz. 

A diferencia de la mayoría de los niños pequeños que se ven en la consulta, nuestro hijo comenzó la terapia en plena adolescencia, con 14 años, ahora que tiene 16 y 1,80 de estatura desentona en la sala de espera rodeado de juguetes y cuentos infantiles. 
Jaime tiene una miopía altísima en su ojo derecho, debido a ello él, desde que nació, usó sólo su ojo izquierdo con el que sí veía perfectamente y su ojo derecho quedó totalmente vago, prácticamente inutilizado. 

Cuando detectamos el problema, a los 5 años, el primer oftalmólogo al que lo llevamos prácticamente nos dijo que trabajaríamos un poco el ojo derecho pero que había muy poco que hacer, que era mayor para recuperarlo y que con la diferencia de graduación tan grande que tenía entre los dos ojos era imposible que pudiera llegar a usar el ojo derecho. No quisimos aceptar esto y acudimos a otra consulta, aquí también dijeron que era muy difícil la recuperación del ojo pero que trabajarían todo lo posible para que alcanzara la máxima agudeza visual posible. Jaime estuvo varios años llevando un parche en el ojo izquierdo (su ojo bueno) y llegó a desarrollar una agudeza próxima al 60% en el ojo derecho, pero nunca vio con los dos ojos. En este punto nos dijeron que había alcanzado el tope de recuperación y que seguiría viendo sólo con su ojo izquierdo, pues ya era imposible que pudiera utilizar los dos ojos a la vez sin que el ojo derecho estorbara al izquierdo. 

 Mientras, Jaime tenía dificultades en el colegio, sobre todo en lo relacionado con la lectura (muy lenta), escritura y ortografía. Tardaba muchísimo en estudiar cualquier cosa, le era muy complicado localizar partes de textos… Daba la sensación de que no había aprendido a leer de forma correcta y esto le entorpecía en todo lo demás. Según crecía estas dificultades se iban acentuando y pasaba horas y horas de trabajo sin obtener unos resultados en consonancia. 

En tercero de la ESO, una amiga cuyo hijo iba a la consulta de Rosa nos la recomendó, así que pedimos hora y tras la primera cita decidimos ponernos en sus manos. Rosa nos explicó que las dificultades en los estudios de Jaime se debían a sus problemas de visión y a la lateralidad cruzada que tenía debido a que su ojo dominante (izquierdo, por necesidad) no coincidía con su mano dominante (derecha) y que podía trabajarse para optimizar el funcionamiento de los dos ojos, tanto de forma separada como conjunta. Así que hemos estado casi dos años trabajando con Jaime, con consultas con Rosa y Estíbaliz cada 3 semanas y ejercicios en casa que nos llevaban casi una hora 5 días a la semana. 

Jaime ahora lleva lentilla en su ojo derecho, antes, aunque lo habíamos intentado él se negaba, porque le distorsionaba y molestaba y no veía ninguna ventaja. Todavía no es capaz de fusionar las imágenes (aunque seguimos trabajando en ello), pero sí hemos notado que es menos lento, que ha sido capaz de estudiarse exámenes en un tiempo que antes era imposible, que capta mejor los contenidos. Pero sobre todo lo más llamativo es cómo ha desarrollado la agudeza visual de su ojo malo hasta unos niveles prácticamente normales, si él tuviera ahora un problema en el ojo bueno podría llegar a hacer una vida normal, incluso conducir, usando sólo el ojo malo. 

En el colegio nos pidieron que le hiciéramos una valoración oficial de la vista en la seguridad social. Cuando fuimos a consulta la oftalmóloga nos dijo que no se podía creer que con la discrepancia tan grande de graduación que tenía en los dos ojos pudiera tener la agudeza visual que tenía, que ellos esos casos los dan prácticamente por perdidos, que nos felicitaba y que siguiéramos trabajando así y que si le podíamos decir con quién estábamos trabajando, que tomaba nota del caso y se lo apuntaba porque nunca había visto nada igual. Por supuesto que le dimos el nombre de Consciencia Visual. 

Desde luego salimos de la consulta con la certeza y satisfacción de que todos los esfuerzos habían sido bien empleados, lo que sentimos es no haber empezado mucho antes. Es difícil valorar las repercusiones que puede seguir teniendo en la forma de estudiar, antes trabajaba mucho y no le cundía, ahora está más vago, sigue teniendo una mala comprensión lectora y ortografía, pero sí hemos notado que ahora es capaz de estudiar más cantidad en menos tiempo. Necesita aprender a organizarse y estudiar más a diario pero eso son ya otros problemas… 

Lo que nos da mucha pena es que estas terapias sean tan desconocidas, que los oftalmólogos no nos remitan a ellas y que den los casos por perdidos. Por nuestra parte prometemos hacer toda la publicidad posible. 
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Un caso que era perdido para los oftalmólogos con tan solo 5 años, y con 16 años ahora, no sólo ha aprendido a ver con ese ojo, sino que además a nivel grueso ambos ojos consiguen trabajar juntos sin que el ojo vago le entorpezca, ni su cerebro suprima su imagen. Y aún, actualmente, no cesan en su empeño, padres e hijo, y siguen trabajando por una visión mejor.

Estos padres eran MUY disciplinados y hacían todo lo que les decíamos. Un esfuerzo cuya recompensa les ha mereciso la pena :) Bien por vosotros!!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¡¡ELICES FIESTAS Y PRÓSPERO 2015!!

El equipo de Consciencia Visual os desea Felices Fiestas y un maravilloso 2015. Que venga  cargado de deseos cumplidos y además de todo lo que siempre se desea, tiempo para disfrutar con nuestros seres queridos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Testimonio - Dificultad en la lectura. "Leer le revolvía la tripa"

La historia de Nico podría ser la historia de cualquier otro niño que con 12 años y en 6º de Educación Primaria tenía mucha dificultad para leer desde que empezó su aprendizaje en Infantil. Sufría dolores de cabeza y siempre tenía la tripa revuelta después de leer. Tuvo apoyo escolar tanto en el colegio como externo en 2º y 3º de Primaria y ya en 4º le recomendaron repetir debido a su retraso en la lecto-escritura y los padres decidieron cambiarle de colegio. _______________________________________________

 Buenos días Estíbaliz,
te escrivo para comentarte las mejorías que hemos notando en Nico después de haber hecho con vosotros la terapia visual.
Nico llegó a vuestra consulta con un problema de dificultad en la lectura y dificultad a la hora de expresarse. Además, Nico se quejaba de dolores de cabeza al leer y estudiar y tenía dificultades en el colegio.
Después del año y medio que estuvo contigo hemos notado queya no se queja de dolores de cabeza y su rendimiento en el colegio ha mejorado mucho. Lee con algo más de fluidez, aunque la verdad es que sigue siendo muy vago a la hora de leer por lo que en parte su mejoría va más lenta. Pero creemos que ha mejorado en su agilidad mental. Es más rápido a la hora de estudiar.
Su capacidad de comprensión es bastante mayor y en parte es por esta razón por la que creemos que está sacando mejores notas. También ha mejorado sustancialmente en su ortografía. Si escribe rápido sigue teniendo faltas, pero si escribe más despacio es mucho más difícil que se equivoque. ____________________________________________________ 

Muchos niños van arrastrando dificultades curso tras curso al ir aumentando la demanda escolar, el tiempo de estudio, la complejidad y longitud de los textos, y el problema sin solucionar se va haciendo cada vez más evidente y más grande.

Leer bien es esencial en el aprendizaje porque mucho se consigue a través de la lectura de textos. Si el cerebro está ocupado en corregir conscientemente un problema visual ya sea de movimientos oculares imprecisos o de enfoque ineficiente o insuficiente o de insuficiencia de convergencia, el cerebro no puede ocuparse de entender, memorizar o incluso leer rápido cualquier texto. Las habilidades visuales implicadas en la lectura deberían haberse desarrollado bien, estar funcionando bien y estar automatizadas para que el cerebro se ocupe de lo verdaderamente importante que es APRENDER.

Cuanto antes se intente solucionar este problema, antes el niño disfrutará de la lectura,... o al menos no será un martirio para él ;)

domingo, 8 de diciembre de 2013

¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2014!!

El equipo de CONSCIENCIA VISUAL os desea un 2014 lleno de sueños e ilusiones cumplidas. ¡FELICES FIESTAS Y FELIZ 2014!

martes, 24 de septiembre de 2013

Testimonio – El uso del parche que produjo estrabismo con visión doble

El testimonio que os voy a contar está escrito por mí y no por uno de los padres de la niña protagonista de la historia. Son de Bulgaria y les cuesta el español escrito. La madre estaba encantada con hacer su historia pública porque estaba indignada con el tratamiento que su oftalmóloga de la Seguridad Social le había hecho.

Tsvetina tenía 6 años cuando llegó a mí. Un año antes le salió varios orzuelos en el ojo izquierdo que se le enquistaron durante 6-7 meses. Hasta ese momento nunca había mostrado ningún problema visual, ni llevaba gafas.

 En una simple revisión posterior del tratamiento de los orzuelos, de repente le dijeron que ese ojo izquierdo era vago, le pusieron gafas con una baja graduación en ese ojo y nada en el otro. El otro ojo estaba perfecto. Dos meses después, como el ojo izquierdo seguía siendo vago a pesar de las gafas, le mandaron parche todos los días INCLUSO POR LA NOCHE en el ojo derecho durante 3-4 meses para que se esforzara el vago. En la revisión, al quitarle el parche, de repente desviaba el ojo que estuvo tapado, ¡el ojo derecho que estaba perfecto!

Además, al quitarle el parche y meter el ojo derecho la oftalmóloga les dice que es normal y que le prescribe 3 dioptrías de hipermetropía en ese ojo para corregir la desviación. La oftalmóloga le dijo que se acostumbraría a las gafas, pero Tsvetina al quitarle el parche NO DEJABA DE DECIR QUE VEÍA BORROSO, incluso con las gafas. Prefería mirar por encima de ellas y taparse el ojo con el que peor veía. En el colegio tenía enormes dificultades pero la oftalmóloga le decía que todo eso pasaría y que era NORMAL.

No conforme con lo que les decían, con el diagnóstico y el tratamiento llevado a cabo, y sobre todo viendo las dificultades que su hija tenía, los padres buscaron otra solución.

Lo que le sorprendió a la madre es que cuando me llamó la primera vez para pedirme información y contarme lo que le pasaba a su hija, lo primero que le pregunté es si Tsvetina veía en algún momento doble. La madre le preguntó a su hija y ella le contestó “Veo doble desde que me quitaron el parche”… Eso debía ser lo normal, pensó la madre, pero los padres no tenían ni idea de que eso pudiera ocurrir. A la madre se le cayó el alma a los pies.

Cuando a Tsvetina le quitaron el parche lo pasó fatal porque no quería estar sin parche. Tras evaluarle y explicarle a la madre por qué le pasaba eso, lo entendía perfectamente. Viendo doble cómo iba a ser capaz de leer, escribir, pintar, dibujar, etc. en el colegio. ¡¡Era imposible!! Esto repercutió en sus notas.

La madre me contaba que a veces cuando se iba a sentar o se daba la vuelta en la cama se caía al suelo, o simplemente cuando veía la tele lo hacía mirando a la pared.

La madre entendió mucho del comportamiento de su hija.

Empezaron la terapia visual y aunque Tsvetina era pequeña durante todo el proceso colaboró y trabajó MUY BIEN todo lo que le mandaba, venían a sus citas y trabaja en casa sin rechistar. En los más pequeños corremos el riesgo de que nos “mientan” por miedo a decir lo que no queremos oír, y cuando se lo aprenden nos lo dicen y eso sólo es en perjuicio de la terapia, pero más aún de ellos mismos. Pero Tsvetina lo entendió y fue consiguiendo mejoras progresivamente. En la 3ª sesión ya me decía que “no veía dos mamás” :) En la 6ª sesión le bajé la graduación y me decía contenta que ¡¡las teles se le juntaban!! Y en la 10ª y última sesión había aprobado todo en el colegio. La lectura había mejorado, todo le resultaba más fácil. La expresión de su cara había cambiado.

Aun cuando se quita las gafas la madre me dice que desvía el ojo sobre todo si está cansada, pero Tsvetina ya puede hacer vida normal, controla sus ojos y ¡¡tiene visión 3D!!

El día de la revisión del alta, Tsvetina venía con un orzuelo y la madre tenía claro que no volvería a su oftalmóloga de siempre.

Gracias por dejarme contar vuestra historia.
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El parche tiene sus riesgos pero es más arriesgado aun cuando lo pones sin controlar con frecuencia cómo evoluciona su visión. El sistema visual de Tsvetina era muy plástico y rápido se producían cambios en él cuando hacíamos la terapia. Tres o cuatro meses con el ojo tapado absolutamente, le produjeron un estrabismo por deprivación en un ojo que estaba perfecto.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Ambliopía u ojo vago (4) Tratamientos. La terapia visual.

El tratamiento más conocido es el que realizan los oftalmólogos:

  1. Prescribir una corrección si la necesita para ver más claro.
  2. Realizar una oclusión (parche) del ojo que tiene buena visión durante períodos de tiempo controlados, para estimular las vías neuronales del ojo afectado. 

De esta manera, el parche obliga a que el cerebro sea consciente de la imagen del ojo vago y que NO TENGA OTRA MEJOR CON LA QUE COMPARAR. Al tapar el ojo bueno, OBLIGA A DESPERTAR AL OJO VAGO, pero lo único que se estimula así es la AGUDEZA VISUAL. 
El oftalmólogo revisa cada 3 meses para comprobar cómo va aumentando la agudeza visual en el ojo vago y que no la pierde en el ojo tapado (por deprivación). Va ajustando pautas de oclusión según los cambios que ve. En el proceso a veces es necesario reajustar la graduación. Además, también comprueban que al tapar un ojo no surja después un estrabismo. Por ello, es necesario que el oftalmólogo sea especialista en pediátricos y estrabólogo.

Una vez alcanza el ojo vago el 100% y el otro ojo no ha perdido su buena agudeza visual, el oftalmólogo da por concluido el tratamiento CON ÉXITO.

Esto tiempo puede llevar más o menos dependiendo de cada caso.

IMPORTANTE!!:
Cuando la ambliopía es detectada en los primeros años de vida, la mejora de agudeza visual obtenida con el parche perdura más en el tiempo, pero esto no quiere decir que su calidad visual obtenida sea completa y que esto no de la cara más adelante.

IMPORTANTE!!:
Cuanto más tarde se detecta, esta mejora de agudeza visual que se consigue con el parche, puede llegar a perder una parte, ya que realmente el ojo vago sigue en inferioridad en el resto de capacidades visuales con respecto al ojo bueno.


Así, realmente para realizar UN CORRECTO Y COMPLETO TRATAMIENTO hay que tener en cuenta todo lo siguiente:


1. Como hace también el oftalmólogo, determinar la causa del problema y eliminarla si es posible:

  • Si es una catarata, operarla. 
  • Si es una ametropía, corregirla para obtener la mejor agudeza visual (con gafas o lentes de contacto) y que así vea lo más claro posible y el ojo esté más receptivo a cualquier estímulo. 
  • Si es un estrabismo, depende de cada caso. 




2. TRATAMIENTO PASIVO: Realizar oclusión mediante PARCHE si es totalmente necesario (agudeza visual muy baja) y dependiendo de cada caso, serán necesarias más o menos horas de uso de parche al día. Esto debe estar correctamente controlado por un especialista para no provocar la deprivación en el ojo tapado (oftalmólogo u optometrista especializado en pediátricos y estrabismo).

Dentro del tratamiento pasivo, a veces no se emplea parche sino que se realiza una penalización del “ojo bueno” mediante dos métodos:

  • Penalización óptica: Si necesita graduación para ver mejor, se le prescribe una graduación en el “ojo bueno” con la que éste vea ligeramente mal y le obligue a utilizar el “ojo vago”.
  • Penalización con atropina: Esta sólo la prescriben los oftalmólogos. Son unas gotas que se echan en el “ojo bueno”, relajan la acomodación de este ojo, dilatan pupila y le hace ver borroso. De esta manera el cerebro prefiere utilizar la imagen del ojo vago. En mi opinión, antes de utilizar este método primero habría que evaluar cómo está la acomodación del ojo bueno antes de “jugar con ella”. 


 Estos dos métodos son psicológicamente menos traumáticos que el parche porque excepto por una pupila dilatada en la penalización con atropina, estéticamente no se nota nada.



3. TRATAMIENTO ACTIVO: Para que el tratamiento sea más efectivo, rápido y resolutivo, hay que estimular las vías neuronales del ojo afectado mediante TERAPIA VISUAL.


De esta manera, la terapia le da las experiencias que ese ojo no tuvo en su momento y estimula a nivel neurológico la funcionalidad de cada habilidad visual y perceptual: por un lado de forma concreta en ese ojo (para que mejore cada una de ellas y sea más eficiente), y por otro lado, de forma global (junto con otras habilidades para automatizarlas). De esta forma, el cerebro cambia su forma de ver por otra correcta es decir, rompemos los patrones visuales que han desarrollado con su adaptación a su situación visual, y creamos patrones visuales correctos donde ambos ojos intentan igualar capacidades visuales de cada uno, y luego aprenden a trabajar JUNTOS. Una vez consiguen esto, el cerebro ya sabe cómo funcionar con ambos ojos juntos y lo que aprende no lo pierde. 

La terapia visual estimula a través de los ojos esa red neuronal que no se desarrollo debidamente. Mediante unos ejercicios o juegos, le proporciona unas experiencias de menor a mayor dificultad por las que pasó el niño cuando era más pequeño y que le permitieron desarrollar su ojo bueno. De forma natural, son unas experiencias que se dan en un determinado momento y en unas determinadas condiciones del desarrollo motor, neurológico y visual. A menos que provoques de nuevo esas condiciones, el niño ya no las desarrolla por si solo, por eso una vez pasado el período crítico de los 6 años de vida los oftalmólogos consideran que ya no se puede recuperar. Está claro que el cerebro no se resetea sólo, hay que programarlo de nuevo de forma correcta. Igual que el niño aprende experimentando, hay que enseñarle cómo hacerlo de forma correcta modificando y adaptando lo que hay a su alrededor para darle esa estimulación en todas las áreas. 

“En el tratamiento de la ambliopía y el estrabismo, el papel del óptico-optometrista o de cualquier profesional que intervenga en la visión debería ser la de responder las preguntas y preocupaciones que tienen los padres respecto a este tema cuando vienen a nuestra consulta. 

Aunque el óptico-optometrista está preparado para responder todas estas cuestiones, esto no significa que todos los optometristas puedan o sepan tratar todos los tipos de estrabismos y ambliopías, ya que se considera una especialidad dentro de la Optometría. 

Pero TODOS los profesionales relacionados con la visión deberían saber informar al paciente o padres de las opciones de tratamiento que existen como son: lentes, prismas, terapia visual, oclusión o cirugía”.


ENTRADAS RELACIONADAS
Ambliopía u ojo vago (1) ¿Qué es? Lo que nadie explica.
Ambliopía u ojo vago (2) Causas y Señales
Ambliopía u ojo vago (3) Evaluaciones: Diferencias entre la Oftalmológica y la Optométrica.

jueves, 28 de febrero de 2013

Ambliopía u ojo vago - Evaluaciones: Diferencias entre la Oftalmológica y la Optométrica

Siempre es bueno que todos los especialistas que pueden ayudar a obteber un buen diagnóstico para poder hacer un buen tratamiento trabajen conjuntamente, pero en el caso de ambliopías lo perfecto es trabajar conjuntamente oftalmólogo y optometrista. De esta manera, la visión estará más ampliamente abarcada y tratada, y el tratamiento será más completo y eficiente. 

EVALUACIÓN OFTALMOLÓGICA
Resumiendo (no entro en detalle en el tipo de pruebas):

1. El oftalmólogo descartará principalmente que el ojo y la vía visual estén sanos y que no haya ninguna patología responsable de esa baja visión (catarata, lesión en retina, tumores, etc.). De existir una patología, habrá que sopesar si tras tratar dicha patología el ojo puede recuperar visión. Si no puede, porque el ojo esté muy dañado, se trata de una neuropatía y no de una ambliopía funcional recuperable. 

2. Una vez descartado esto y comprobando que el ojo está sano, en el caso de los niños, el oftalmólogo dilata la pupila para saber de forma objetiva y fiable si existe una graduación que le está haciendo ver borroso (sobre todo una hipermetropía).

3. El oftalmólogo a veces también evalúa movimientos oculares y visión 3D, pero por encima, porque para ellos, no les da ningún valor relevante de cara a la ambliopía.


EVALUACIÓN OPTOMÉTRICA

Comprobamos cómo se ha desarrollado su visión, cómo está funcionando y cómo se ha adaptado su cerebro sensorialmente con los años a esta ambliopía antes de ser detectada:

Como comenté en una entrada hace tiempo, el niño si ve mal no se va a quejar, NUNCA VA A DECIR QUE VE BORROSO O QUE VE DOBLE. Sólo cuando se le ponen las gafas por primera vez, Y VE DE OTRA MANERA, él dice que se le ha encendido una luz, las cosas no se mueven, las palabras están quietas en el papel, etc. Pero porque ya sabe comparar. Antes, él pensaba que todos vemos así.

Cuanto más tardamos en detectar esta ambliopía, su cerebro tiene que defenderse de esa situación visual y adaptarse lo más rápido posible porque es muy incómodo ver borroso o doble. Por tanto, el cerebro al final acaba aprendiendo a ignorar una imagen y sólo procesa la otra. Pero esto que parece tan fácil, al cerebro le lleva su tiempo de adaptación y de crear patrones visuales diferentes. Mientras eso ocurre, el niño es más torpe, no le gusta hacer tareas que requieran precisión con sus manos, evita los deportes y juegos de pelota, evita la lectura y escritura, o colorear, no le llama la atención lo que hay a su alrededor y parece un niño tímido...

Pues bien, toda esta “adaptación sensorial” que al niño le ha llevado su tiempo, es lo que evaluamos desde la optometría. Tratamos de entender todo el proceso por el cual ha pasado.
Para ello,

1. Evaluamos cómo está funcionando su visión, es decir cómo recibe la información visual a través de sus 2 ojos y cómo están funcionando los dos: HABILIDADES VISUALES:
  • Agudeza visual de lejos Y DE CERCA (cómo de claro ve cada ojo y los dos, con y sin su mejor corrección). 
  • Les graduamos si previamente no lo ha hecho el oftalmólogo. O en el caso de los niños más mayores y adultos con quienes la prueba subjetiva ya puede ser más fiable. 
  • Precisión y amplitud de sus movimientos oculares (fijación, seguimientos y sacádicos –saltos-). Responsables principalmente de la calidad de su lectura, escritura, copia, dibujo, pintura, y coordinación en deportes y juegos. 
  • Descartamos que no exista un estrabismo (IMPORTANTE!!) 
  • Acomodación (capacidad de enfoque para mantener nítida una tarea cercana de forma prolongada y para cambiar el enfoque a diferentes distancias). 
  • Convergencia (capacidad para que ambos ojos apunten a un mismo objeto en el espacio cercano). Normalmente, aun teniendo un ojo vago, si no existe estrabismo, suelen haber desarrollado una pequeña respuesta gruesa de convergencia gracias a la conexión que se establece con su retina periférica.
  • Divergencia (capacidad para que ambos ojos apunten a un mismo objeto en el espacio lejano). Normalmente, esta habilidad en los tiempos que corren, los niños en general (e incluso muchos adultos) la tienen menos desarrollada que la convergencia, porque casi todas las actividades visuales que realizan las hacen en espacio cerrado y cercano (escribir, leer, pintar, videoconsolas, móvil, tabletas, etc.). en una ambliopía, muchas veces no han llegado a desarrollar ni siquiera una respuesta gruesa de divergencia. 
  • Por este motivo, a pesar de tener una respuesta gruesa de convergencia, lo llegan a desarrollar una visión 3D o lo que llamamos estereopsis o estereoagudeza (agudeza visual tridimensional). Porque en ningún momento los dos ojos han visto juntos y AL CEREBRO SI NO SE LE ENSEÑA CÓMO HACERLO, NO APRENDE SÓLO pasada una edad. 
  • Pruebas de salud visual aunque haya sido revisado previamente por el oftalmólogo para descartar causa orgánica: 
    • Visión del color 
    • Respuestas pupilares para descartar que la vía visual neurológica esté sana. 
    • Polo anterior (es decir, aspecto del ojo por fuera) 
    • Polo posterior (es decir, aspecto del ojo por dentro –retina- y calidad de la fijación de su fóvea, que normalmente no es estable debido a esa baja agudeza visual y acomodación). 



2. EN EL CASO DE LOS NIÑOS: También evaluamos cómo procesa su cerebro la información visual que entra a través de sus ojos. Cada ojo no lo hará de la misma manera, dado que siempre es uno el que manda principalmente la información al cerebro y es a partir de esa información, con la que el cerebro elabora su respuesta.

HABILIDADES PERCEPTUALES: Son las habilidades que se desarrollan en la infancia a partir de nuestras experiencias y con las que el cerebro aprende a procesar, discriminar, relacionar, comparar, memorizar, etc., para responder de la manera más adecuada y rápida. A partir de las experiencias básicas, como contar, relacionar, más grande-más pequeño, dentro-fuera, etc, el niño aprende y le permite desarrollar aprendizajes futuros más complejos:

  • Discriminación visual.
  •  Memoria visual y memoria visual secuencial. 
  • Relaciones espaciales
  • Constancia de forma
  • Figura-fondo 
  • Cierre visual
  • Coordinación ojo-mano fina y gruesa 


 Si estas habilidades no se desarrollan correctamente el niño tendrá problemas de comprensión, de concentración, de lectura,… y en definitiva de aprendizaje.

Puede ocurrir que el “ojo bueno” las haya desarrollado muy bien y que supla con ese ojo el trabajo que deberían hacer los dos. Esto mismo se extrapola a los hemisferios cerebrales: si sólo uno de los hemisferios ha aprendido a procesar la información visual de forma eficiente, el esfuerzo es mayor y a la larga puede dar problemas de rendimiento, si no es a la edad escolar o académica, puede ser a la edad adulta.

De estas habilidades escribiré más adelante en detalle en mi otro blog Visión y Aprendizaje


3. Además, evaluamos cómo ha afectado su ambliopía a su desarrollo general (coordinación gruesa, lateralidad y reflejos infantiles).


ENTRADAS RELACIONADAS 
Ambliopía u ojo vago (1) ¿Qué es? Lo que nadie explica.
 Ambliopía u ojo vago (2) Causas y Señales
 Ambliopía u ojo vago (4) Tratamientos. La terapia visual.
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