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lunes, 3 de julio de 2017

Dispositivos electrónicos en la visión de los niños


La preocupación común de casi todos los padres en la actualidad es el uso que hacen sus hijos de tabletas, smartphones, videoconsolas, etc., por temor a que dañen su visión. En Internet hay mucha información al respecto y no me voy a repetir.

BIEN ES SABIDO QUE...

  • La alta capacidad de concentración que desarrollan, disminuye la frecuencia de parpadeo que provoca ya en esas edades tan tempranas, ojo seco

Los niños escolarizados en la actualidad acuden 8 horas al día al colegio y en él realizan una media de 6 horas mínimo de tareas visuales cercanas. Si en el tiempo de descanso de la comida hacen además alguna actividad extraescolar tipo refuerzos, música, etc., la visión cercana sigue empleándose sin descanso.

Cuando además, acaban las clases algunos de ellos realizan otras actividades extraescolares, tipo Kumon, logopedia, pintura, expresión artística, inglés, chino, informática, ajedrez,… Todas actividades cercanas. Todas en sitios cerrados con luz artificial. 

Ahora en verano tenemos más horas de luz al día, pero en invierno, cuando salen de clase pocas horas de luz tienen para poder hacer algo al aire libre. 

Si además, cuando están aburridos en casa o mientras comemos en un restaurante, la forma de entretenerlos es dándoles un móvil o una tableta para que jueguen un rato, su visión cercana sigue sin descansar. 

La experiencia a lo largo de los años me ha mostrado, en mi evaluación visual diaria en niños, que los valores que se encontraban hace décadas en las pruebas, no son los mismos que ahora. Los valores que se consideraban y que seguimos considerándolos estandar, ahora no lo son. Porque las actividades que hacían los niños hace décadas, no son las mismas que hacen ahora. Ni siquiera los niños que no muestran dificultades en en el colegio o síntomas visuales, y que se hacen revisiones visuales rutinarias, alcanzan estos valores. 

La CONVERGENCIA y la DIVERGENCIA que son habilidades de los dos ojos en conjunto, y que nos muestran que ambos ojos trabajan bien en equipo, tienen que estar equilibradas entre ellas. No pueden estar desarrolladas una en exceso y la otra en defecto. 

La CONVERGENCIA nos permite apuntar con los dos ojos en una TAREA CERCANA y ver una imagen única de lo que miramos (nuestro cerebro fusiona las dos imágenes de cada ojo en una sola) y la DIVERGENCIA nos permite apuntar con los dos ojos en una TAREA LEJANA y ver una imagen única de lo que miramos. 

Los niños en general, que realizan tareas cercanas frecuentes, suelen mostrar un desarrollo superior de la convergencia e inferior de la divergencia. En cerca son niños que incluso se colocan muy cerca de las tareas cercanas (papel, tabletas,…) y en lejos no suelen tener muy buena puntería en deportes porque el cerebro suele preferir la imagen de un ojo y no funcionan con los dos ojos juntos, por tanto, pierden percepción de profundidad y cálculo de espacio y distancias. 

La divergencia es necesaria porque nos permite a todos, niños y adultos, que nuestro sistema visual esté descansado. Si sólo realizan o realizamos, el sistema visual se tensa cada vez más Y PIERDE EFICACIA. 

Lo más triste de todo, es que hemos llegado a una situación en la que la mayoría de las veces no podemos alcanzar ya esos valores estándar ni con terapia visual. El entorno nos envuelve tanto en esa situación visual que aunque nosotros los terapeutas visuales, tratamos de “reeducar la forma en la que nuestro cerebro ve”, nos es difícil llegar a estos valores dado que el entorno vuelve a desajustarlo todo. 

Nuestros niños han ido cambiando su forma de ver en las últimas décadas y van soportando cada vez más tarea en cerca. Así, los valores estándar deberían cambiar: 
  • Para considerar que un niño tienen una buena convergencia que le permita afrontar la demanda escolar, el valor debería ser superior a los valores estándar (lo que hace décadas se consideraba un exceso de convergencia). 
  • Pero para que el sistema visual esté equilibrado y no tenga un exceso de convergencia real, la divergencia debería tener un valor, que aunque no llegue a ser el valor estándar, debería acercarse a él lo más posible. 

SÍNTOMAS 

El SVI-D tiene una sintomatología determinada:

  • Dolor de cabeza en frente, cuencas oculares y sienes, sobre todo al sacabar el día o cuando sale de clase. 
  • Dolor de cuello o de espalda 
  • Tomas posturas “extrañas” al sentarse en la mesa o cuando está con las pantallas. 
  • Ojos rojos, escozor, picor y sensación de cansancio en los ojos. 
  • Ojos secos. 
  • Borrosidad de cerca o de lejos al cambiar el enfoque a diferentes distancias
  • Sensación de que las letras o imagen se mueven en la pantalla o en el papel.
  • Visión doble ocasional cuando está más cansado. 
  • Pequeñas miopías o astigmatismos cuando en la familia nadie es miope o astígmata. 
  • Miopías que año tras año conforme aumenta curso y demanda escolar su miopía no deja de subir.

MEDIDAS A TOMAR

Para conseguir esto en la medida posible de cada uno, hay que: 
  1. Un OPTOMETRISTA debe revisar EL FUNCIONAMIENTO DE LA VISIÓN DEL NIÑO al finalizar cada curso o al comenzarlo para que el profesional pueda daros unas pautas a seguir individualizadas con vuestro hijo. 
  2. Eliminar toda tarea cercana “que no sea necesaria”. 
  3. Reducir al mínimo la exposición a estos dispositivos… Sé que vivimos en una era digital y no podemos impedirles estar en contacto con ellos, pero sí hacerlo con más control y descansos frecuentes. 
  4. Tener siempre luz ambiente para no reducir sólo la luz LED que les llega a sus ojos de las pantallas. 
  5. Siempre que hagan tareas cercanas ya sea en papel, manualidades o pantallas, seguir las NORMAS DE HIGIENE VISUAL.
  6. Promover en ellos el deporte, las actividades al aire libre, los juegos o actividades en grupo,… 

En resumen, estos dispositivos perjudican su visión, sí, la luz LED daña su retina, la hormona del crecimiento y el ciclo del sueño, sí; pero ¡¡CUIDADO!! También la gran tendencia al excesivo trabajo en cerca que hacen a diario y que va en aumento año tras años, curso tras curso. 

 ¡El entorno evoluciona más rápido de lo que nuestro cerebro es capaz de adaptarse y mira que su capacidad es grande!

domingo, 16 de abril de 2017

Testimonio - En una lesion de retina también ayuda la terapia visual

El siguiente testimonio es de un niño de tan solo 7 años muy valiente que afronta todo con  entusiasmo. Llegó con un problema visual importante, nada vemos que unos nervios oculares inmaduros, con baja agudeza visual a pesar de su gafas y usando parche 6 horas en el colegio. Lógicamente esto le afectaba a su día a dia EN TODO, en el desarrollo de su aprendizaje, en la lectura, la escritura, sus juegos, sus relaciones sociales, su autoestima, la atención... Los padres no sabían qué podrían conseguir con la terapia, pero cualquier mejora era bien recibida.

Todos los padres se dan cuenta cuando acaban el tratamiento el gran esfuerzo que les ha supuesto, pero cuando acaban, todos piensan lo mismo, ese esfuerzo ha merecido la pena.

Esto nos cuenta su madre:

____________________________________

¿Cómo calificaría nuestro paso por “Consciencia Visual”? Sin ninguna duda muy positiva. 

Cuando mi hijo contaba con tan solo 2 meses, yo ya sabía que algo no iba bien, que su mirada estaba vacía y aunque todo el mundo me decía que eran cosas mías, yo lo tenía muy claro. Así que desde que cumplió los 3 meses, estuvimos de médico en médico para ver qué le ocurría. 
Diagnóstico: "Nervios ópticos inmaduros" (actualmente sé que es hipoplasia del nervio óptico).

Desde entonces, hemos llevado revisiones cada seis meses en oftalmología y aunque mi hijo mejoró, cuando contaba con 7 años nos decidimos a visitar, por fin, un lugar en el que recibiera terapia visual y ha sido una de las mejores decisiones que hemos tomado al respecto. 

El día que le realizaron las pruebas, no salía de mi asombro ¡Cómo no me había dado cuenta de todo lo que no alcanzaba a hacer ni hijo en el área neurofuncional, de reflejos y obviamente visual! He de admitir que para mí fue como un jarro de agua fría el ver las letras que volteaba, que no era capaz de ponerse a la pata coja, que no agarraba bien las cosas… En fin, una serie de cosas que me desmoralizaron muchísimo. Confieso que lloré bastante al ver los resultados del informe y me costó asimilarlo, pero… Y siempre hay un pero, las profesionales de este centro (mil gracias a Laura por su eterna paciencia con mi hijo), han conseguido que mi hijo alcance una agudeza visual muy alta para el problema que tiene (con nistagmo incluido), y otros logros de los que estamos muy satisfechos. 

No obstante, me gustaría dejar constancia de que es un proceso duro, en el que hay que trabajar mucho (y ahí tengo que reconocer que mi niño se ha esforzado), no sirve sólo el ir a las citas, recoger las actividades y llevarlas a casa dejándolas en un cajón.

En definitiva, agradecer al centro por su trabajo, a Laura por su infinita paciencia y su profesionalidad, su interés en todas las áreas de mi hijo (incluidas las que no afectaban sólo a la visión) y porque han conseguido que mi hijo obtenga los mejores resultados que podría conseguir en consonancia a su problema. 

Esperamos seguir trabajando y mantener los logros conseguidos e incluso superarlos si es posible. 

______________________________________

Laura:
"Los padres del protragonista de esta historia ya llevaban mucho tiempo intentando que su hijo consiguiese mejorar su visión antes de llegar a nosotras. Son unas personas muy responsables y al empezar a trabajar se lo tomaron muy en serio. Querían que su hijo mejorase todo lo posible en cada ámbito. Todos han trabajado con total motivación. Y el niño, especialmente cariñoso, está dispuesto a conseguir todo lo que se propone. Todo el esfuerzo tan grande que han hecho cada día ha tenido su recompensa, consiguiendo mejorar la tan ansiada agudeza visual y otras miles de cosas con las que su hijo está mucho más feliz. ¡Bravo familia! ¡Lo habéis conseguido! ¡Ha sido un placer ayudaros en esta etapa! :D"

miércoles, 25 de junio de 2008

Un poquito de anatomía ocular básica… La Retina

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Como escribí en la primera entrada de esta serie de “Anatomía ocular básica”, la retina (10) es una capa del ojo que merece una entrada del blog para ella sola.

Es la capa más importante del ojo, porque contribuye a la primera parte del Procesamiento de la Información Visual que recibimos: la formación de la imagen, que luego será procesada.


Os voy a mostrar la retina desde distintos puntos de vista para que os sea más fácil de entender. Su importancia va a acorde a su complejidad.




Por un lado, para que entendáis cómo funciona un ojo, pensad en él como en una “cámara de fotos antigua” (es decir, con carrete ;-)); al igual que la imagen se plasma en la película del carrete, en el ojo se plasma en la retina.

Por otro lado, también pensad que el ojo se comporta como una “cámara oscura”. Esto consiste por ejemplo, en una caja oscura que tiene en una de sus paredes un pequeño orificio (la pupila, en el ojo). En la pared opuesta (la retina, en el ojo) se forma una imagen invertida de los objetos exteriores.

Un ojo sin ningún problema de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo) que mira a lo lejos (más allá de 5 metros), está en estado de reposo. El iris (2) se comporta como el diafragma de la cámara de fotos, cuya contracción regula la cantidad de luz que entra en él a través de la pupila (3); en esa situación, el cristalino (8), la otra parte dinámica del ojo, está en reposo. Por tanto, el ojo humano para ver de lejos no hace ningún esfuerzo.

Si para mirar de cerca estas partes dinámicas del ojo no modifican su estado, la persona verá borroso. Lo mismo ocurre si una cámara de fotos, después de enfocar algo de lejos, el objetivo no se modifica para enfocar el objeto que tiene cerca, y así crear una imagen nítida; de esta manera, la foto saldrá borrosa.
En el ojo lo que ocurre para conseguir este enfoque de cerca, es que el grosor del cristalino (8) varía. Este mecanismo se llama acomodación, pero ya escribiré sobre esto más adelante.

Tanto al mirar algo que esta lejos como si está cerca, para conseguir una imagen nítida, ésta tiene que llegar a la película en la cámara de fotos o a la retina en el ojo.


Una vez visto cómo funciona el ojo, os mostraré cómo entra la luz en él hasta llegar a la retina (10):

La luz que proyecta un objeto incide en la córnea (1), atraviesa la pupila (3) y llega al cristalino (8). En este punto la imagen se invierte (siguiendo las leyes de óptica física). Si en el cristalino no se produce ninguna reacción, la imagen que llega a la retina (10) puede estar más o menos borrosa según la distancia a la que se encuentre el objeto (considerando que éste no está a más de 5 metros, como expliqué antes). De forma que si la imagen está borrosa, esta información llega al cerebro y éste responde mandando una orden al cristalino para que se abombe lo necesario y hacer caer la imagen en la retina, para así crear una imagen nítida. Esta acción ocurre de forma automática y el proceso es muy rápido; es similar al proceso de autoenfoque que tiene una cámara de fotos, que automáticamente enfoca lo que ella detecta en el encuadre central del visor.
Así, tras atravesar el gelatinoso cuerpo vítreo (9), la luz llegará al final del recorrido en el ojo: la retina (10); en este punto la imagen se ve nítida (ya explicaré más adelante los casos en los que esa imagen no sé ve nítida y por qué).


Pero a diferencia de una cámara de fotos, la imagen no se queda sólo en la retina. Esta capa nerviosa más interna del ojo es la responsable de convertir los fotones de la luz que recibe, en señales nerviosas que pueden ser transmitidas al cerebro, para que él las interprete y le dé un significado apropiado. Es el cerebro quien se encarga de “revelar la película”, para poder interpretarla (saber qué es el objeto, qué significa para nosotros, qué nos provoca emocionalmente, cómo responder ante él, etc.).

Para conseguir esta transformación, la retina (10) está formada por cinco tipos de células nerviosas, las cuales recopilan toda la información luminosa y no sólo hacen que la imagen sea clara, sino que extraen la información básica del objeto sobre su color, su forma, su orientación, su movimiento y lo transmite al cerebro. El ojo humano transmite datos visuales al cerebro a la misma velocidad que dos ordenadores comparten datos (en inglés).

Estás células están dispuestas en la retina en diferentes capas, pero para no complicaros os voy a marcar sólo tres de ellas:


La luz atraviesa todas las capas de células nerviosas de la retina hasta llegar a la más externa: la compuesta por los fotoreceptores (llamados conos y bastones) (A); allí se refleja y vuelve a atravesar la retina en sentido contrario, transformando la información luminosa que ha entrado en impulsos nerviosos, y transmitiéndose la información neurológica de células nerviosas a células nerviosas, hasta llegar a la última capa: las células ganglionales (C); allí sus delgados axones se unen para salir del ojo constituyendo el Nervio Óptico (11) y enviando los impulsos al cerebro, comenzando así, la VÍA VISUAL.


Hay dos tipos de fotoreceptores: conos y bastones (A) repartidos por toda la retina, pero cada uno tienen una función y una localización determinada en ella.

- Ninguno de los dos existe en el punto de salida de las células ganglionales (Punto Ciego -12-).

- Los conos están principalmente en el área central de la retina, porque son los responsables de los detalles (de la nitidez, de la forma y del color) del objeto. Ese área central de la retina es donde la “máquina” del ojo hace incidir la imagen de un objeto en ella, para verla clara, y ver el 100% de visión. Esta área central es la mácula (14) y su punto central de máxima visión en la retina, es la fóvea (13). Al ser estas células responsables de captar los detalles, actúan mejor en condiciones de buena iluminación. Así, algunas de las actividades donde se usan estas células son por ejemplo en la lectura o la escritura.

- Los bastones, por otro lado, están más en la periferia de la retina. Según nos vamos alejando de la mácula (14) el número de conos disminuye y el número de bastones va aumentando. En la periferia la información de la nitidez o el color no es tan importante, sino más detectar la orientación o el movimiento del objeto que miramos. Por tanto, estas células se estimulan con iluminación baja. Además, estas células son muy sensible a los cambios de contraste incluso con poca luz.


Estos fotoreceptores (A) a su vez estimulan determinadas células ganglionales (C), es decir, cada tipo de fotoreceptor estimula un tipo de célula ganglional, de forma que cada célula lleva una información determinada y estas informaciones viajan paralelas hasta diferentes áreas del cerebro donde, una vez allí, se mezcla la información. El cerebro da el significado del mundo que nos rodea: dónde está el objeto, qué es, qué grande es, de qué color es, cuánto más lejos está de mí… Coge toda información del mundo y la junta, para encontrar similitudes y diferencias, comparar, discriminar, etc.


Por tanto, por un lado, los CONOS (A) mandan información a las células ganglionales PARVO (C), que llevan información de la forma, el color y el detalle, es decir, lo que es el objeto; nos ayuda a identificar y sacarle un significado; nos ayuda a ver con claridad dicho objeto (la Agudeza Visual) y funcionan mejor si el objeto está parado.

Por otro lado, los BASTONES (A) mandan información a las células ganglionales MAGNO (C), que llevan información del movimiento, el espacio y la orientación del objeto, es decir, te dice la dirección del movimiento, su velocidad, calcula distancias, dónde está el objeto, dónde está uno mismo, la tridimensionalidad… Nos ayuda a movernos en una habitación a oscuras sin golpearnos con las cosas, o a no chocarnos con las cosas que no miramos directamente (por ejemplo, con el marco de una puerta cuando lo atravesamos sin mirarlo)...



Como veis, no sólo “vemos” objetos, o mejor dicho, no sólo los vemos nítidos o borrosos; lo que capta la retina de un objeto, esa imagen, no es sólo una foto, va acompañada de mucha más información y ésta empieza a procesarse en la retina. Pero el resto de este complejo pero apasionante procesamiento de la información visual que tiene lugar en el cerebro, lo explicaré en la próxima entrada…

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Un poquito de anatomía ocular básica… ¿Qué rodea al ojo?

viernes, 23 de mayo de 2008

Un poquito de anatomía ocular básica… El Ojo o Globo ocular.

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Brevemente voy a explicaros cómo es el ojo y todo lo que le rodea; realmente me daría para escribir varias entradas, pero creo que para que podáis entender otras posteriores, con los conocimientos básicos de esta entrada y las dos siguientes, será suficiente.

Un corte transversal del ojo:


(1) CÓRNEA: Es la parte externa y frontal del ojo y donde las lentes de contacto se apoyan (no en el iris (2) -donde algunos pacientes de lentillas creen-, como podéis ver en el dibujo), gracias a su superficie curvada. En el humano, esta estructura tiene una potencia aproximada de unas +43.00 dioptrías.
Su característica principal es que es transparente y es necesario que esta capa se mantenga así, de lo contrario sería una indicación de una manifestación patológica. Esta capa no tiene vasos sanguíneos pero sí muchas terminaciones nerviosas, por eso es tan sensible; este es el motivo por el cual es necesario el proceso de adaptación a unas lentes de contacto. La sensibilidad corneal de cada persona es diferente y por eso hay quienes notan las lentes como si fueran una pestañita en el ojo y sin embargo, otros como si fuera una piedra que no les deja ni abrir el ojo.

(2) IRIS: Es el anillo de color.

(3) PUPILA: Es el orificio redondo en el centro del anillo del iris (2), a través del cual la luz pasa dentro del ojo. Esta cantidad de luz es regulada por el iris (2); si entra mucha luz en el ojo (estamos en un entorno muy iluminado o soleado), la pupila se hace más pequeña (se contrae); y si entra poca luz en el ojo (estamos de noche o en un entorno oscuro), la pupila se agranda (se dilata).

(4) HUMOR ACUOSO: Es el líquido transparente que hay en el espacio entre la córnea (1) y el iris (2). Este es el responsable del valor de la PRESIÓN INTRAOCULAR (PIO) , es decir, la Presión del ojo, que en valores fuera de lo normal, puede ser uno de los factores de riesgo para desarrollar Glaucoma (aunque este no es el único valor que hay que tener en cuenta en su diagnóstico). El valor normal oscila alrededor de 21mmHg, pero depende muchos factores.
La PIO varía a lo largo del día; el valor suele ser más alto cuando nos levantamos, debido a la presión que ejercen nuestros párpados sobre la córnea (1), durante las horas de sueño. A lo largo del día el valor se va regulando, hasta que vuelve a aumentar por la noche.
Por tanto, para hacer un control de la PIO, hay que evaluarla más o menos siempre a la misma hora del día y con el mismo aparato de medida.

(5) CONJUNTIVA: También es la capa externa del ojo (continuación de la córnea (1)). Es una membrana viscosa que cubre de forma continúa, la parte externa del globo ocular y la parte interior del párpado; por tanto, cuando una lente se descoloca en el ojo es imposible que se pierda por detrás de él (como algunos usuarios de de lentillas temen).
Es una capa transparente, pero sí tiene vasos sanguíneos, además de terminaciones nerviosas.
Son estos vasos y esta capa los que se inflaman cuando se produce una irritación en el ojo (por una pestaña o polvo que mete en el ojo, por unas lentes de contacto, por una alergia, por una infección, etc.).

(6) ESCLERA: Es la capa blanca y fuerte por debajo de la conjuntiva (5) (en la parte externa del ojo) y que cubre casi todo el globo ocular desde la córnea (1) hasta el Nervio Óptico (11). Cuando el ojo está muy irritado puede verse mucho mejor sus vasos inflamados.

(7) COROIDES: Es la siguiente capa opaca concéntrica que está por debajo de la esclera (6).

(8) CRISTALINO: Es la “lente” biconvexa (su cara externa e interna son superficies convexas, como podéis ver en el dibujo), flexible y transparente que tenemos dentro del ojo, justo detrás de la pupila. Gracias a esta flexibilidad se producen constantemente modificaciones de la curvatura de ambas caras y con ello, hace que la luz que entra por la córnea (1), incida en la retina (10); es decir, esta estructura nos permite enfocar objetos a distintas distancias debido a estos cambios de curvatura, haciéndose la lente más o menos abombada.
Es la parte del ojo donde se desarrollan las Cataratas debido a una opacificación que se produce en él. En el humano, esta lente tiene una potencia aproximada de unas +18.00 dioptrías, por eso cuando se quita el cristalino dañado, se coloca otra lente nueva dentro del ojo para sustituirle. Su potencia puede variar según la graduación y las necesidades visuales del paciente.

(9) CUERPO O HUMOR VÍTREO: Es un líquido gelatinoso y transparente que ocupa gran parte del ojo, entre el cristalino (8) y la retina (10). Hace que se mantenga la forma del ojo y lo amortigua ante los golpes. Este líquido está formado principalmente por agua. Así, cuando se opacifica, se realiza una operación en la que se extrae y se rellena con solución salina; pero esta cirugía implica muchos riesgos. Esta parte es la responsable de las conocidas “moscas flotantes o volantes” percibidos como puntos o rayitas brillantes. Podemos verlos sobre todo mirando a superficies simples (paredes blancas, cielo,…). Generalmente son inofensivos, pero una aparición repentina de muchas “moscas flotantes”, puede indicar una alteración seria en el ojo.

Es necesario que los cuatro medios transparentes del ojo (córnea (1), humor acuoso (4), cristalino (8) y humor vítreo (9)) se mantengan siempre así, para que la luz no encuentre ningún obstáculo en su camino.

(10) RETINA: Es la última capa concéntrica, por debajo de la coroides (7), y que rodea el humor vítreo (9). Es la capa más importante y compleja del ojo, porque está formada por cinco tipos de células nerviosas y es en ella donde se recibe la información visual que entra en el ojo y se produce la imagen que luego es procesada por el cerebro. Por tanto, es la primera parte del Proceso Visual.
Pero esta capa merece una entrada del blog para ella sola :-)

(11) NERVIO ÓPTICO: Todas los axones de las células nerviosas ganglionales de la retina (10) (la última capa de células nerviosas de la retina), salen del ojo formando este nervio y llevando toda la información recibida por la retina, a través de la vía visual.

(12) PUNTO CIEGO: Es un área que está en la parte posterior del globo ocular, y es el orificio, por el cual el nervio óptico (11) atraviesa la esclera (6), la coroides (7) y la retina (10). En ese espacio no hay visión porque no hay células nerviosas fotorreceptores, que son las que reciben primero la información visual que llega al ojo.
Para verlo, hacemos una pequeña demostración: Nos tapamos por ejemplo el ojo izquierdo y miramos a un punto fijo. Después, sobre ese punto determinado situamos nuestro dedo y lo desplazamos lentamente hacia fuera (hacia la derecha en este caso y hacia la izquierda si miramos con el ojo izquierdo), sin dejar de mirar a ese punto inicial y manteniendo la altura horizontal. Llegará un momento en que la punta de nuestro dedo desaparece, y vuelve a aparecer si seguimos desplazándolo. Esa pequeña zona de retina sin visión se llama “punto ciego” y se corresponde a lo que llamamos un Escotoma Fisiológico en el espacio. Pero el cerebro consigue rellenar ese hueco espacial, basándose en lo que se ve en las zonas circundantes.

(13) FÓVEA: Es el punto de máxima visión de la retina (10), ya que contiene la máxima concentración de conos en el ojo y es la responsable de la Visión Central. Cuando la luz entra en el ojo todos los medios transparentes la concentran para que, en condiciones normales, caiga en este punto y así conseguir la máxima visión. Por ello, en el ejemplo anterior, es el punto con el cual fijamos lo que queremos mirar, el objeto (exceptuando las personas con estrabismos y con ojos vagos).

(14) MÁCULA: Es una pequeña zona de la retina que no tiene vasos sanguíneos y que rodea a la fóvea (13). Con esta área vemos las cosas que queremos ver y apreciamos sus detalles (p.e., lectura); además también es la zona responsable de apreciar los colores y de la visión en condiciones de buena iluminación.
El resto de la retina (la retina periférica) se encarga de la visión por la noche o con baja iluminación, y es muy útil cuando nos movemos en el espacio para no golpearnos con las cosas que no miramos directamente.


Estas son algunas de las estructuras más importantes del ojo, o al menos las que más os puede sonar, y algunos conceptos que seguro alguna vez, alguien os ha mencionado.
Espero que ahora ya tengáis un poco más claro de qué parte del ojo os estaban hablando.


En la siguiente entrada, escribiré brevemente acerca de todas las estructuras que rodean al globo ocular, también muy importante para un funcionamiento visual correcto.

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