lunes, 21 de julio de 2008

¿Qué otras informaciones nos entran por los ojos?

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Además de las cuatro importantes rutas que sigue la información visual para ser procesada (que ya os mostré), hay ciertos estímulos que entran por los ojos y que también van a otras vías del sistema nervioso para provocar las respuestas adecuadas.

EJEMPLO 1:
Cuando entramos en un túnel, encendemos las luces de nuestro coche pero aún así, nuestros ojos tienen que acostumbrarse a la repentina disminución de luz para ver nítido de nuevo y conducir con seguridad.
Para ello, esa información llega a los NÚCLEOS PRETECTALES (una estructura en el mesencéfalo próxima a los Colículos Superiores). Estos a su vez, manda la información de “poca luz” a los NÚCLEOS DE EDINGER-WESTPHAL y finalmente estos al GANGLIO CILIAR, quien manda una orden al MÚSCULO DILATADOR del iris para que la pupila aumente su tamaño (se dilate) y entre más luz y así, estimule los bastones de la retina; de esta manera, ellos nos darán la información que necesitamos para seguir circulando en esas condiciones.



A la salida del túnel el proceso es más corto. La información del “exceso de luz” se queda en los NÚCLEOS DE EDINGER-WESTPHAL quienes mandarán esta vez una orden al MÚSCULO ESFINTER del iris para que la pupila se contraiga, limite la luz que entra para que no se deslumbren los ojos y poder volver a ver con nitidez.




EJEMPLO 2:
El del “STOP”: todo entra por los ojos, pero como expliqué en la anterior entrada, el Cuerpo Geniculado Lateral (CGL), se encarga de filtrar esa información, para no saturar al cerebro con información innecesaria. Así la ATENCIÓN está implicada en este proceso, y esa “ventana atencional” se controla a través de un núcleo que hay en el Tálamo, el PULVINAR.

Hay dos rutas: por un lado la que “facilita la atención” y la dirige hacia una cosa u otra (el STOP, la raya blanca del suelo, el coche de delante,…) o aumenta el rango de atención (atentos a todo a la vez, a quién tiene que salir antes en el STOP,…). Y ésta pasa a través del Pulvinar.

Por otro lado, la que “inhibe la atención” (los niños jugando en la parte trasera del coche, se ha caído la bolsa de la compra al frenar,…). Esta ruta es directa entre el Cuerpo Geniculado Lateral y el Lóbulo Occipital.

Estas dos rutas son MAGNO, es decir, son rutas inconscientes. Afortunadamente no tenemos que controlar conscientemente todas esas cosas a la vez y muchas de las rutas anteriores, si así fuese, un simple STOP sería caótico.


Pero además de estos ejemplos o de estas estructuras nerviosas, hay muchas otras igual de importantes que participan en este procesamiento de la información visual.

Por ejemplo, el CEREBELO. Es el responsable de la coordinación, el equilibrio o el movimiento; por tanto, nos permite hacer movimientos precisos para llevar el coche a la línea blanca, poner nuestra mano en el volante, poner nuestro pie en el freno,…

Otro ejemplo es el HIPOCAMPO, es una estructura situada en el lóbulo temporal medio y es la responsable de la memoria a largo y corto plazo; por tanto, es la que nos permite recordar lo que la señal significa, qué hacer ante esa señal, qué calles coger para llegar nuestra oficina, qué desayunamos por la mañana,…


Como veis, conduciendo un coche no es sólo importante el “qué” sino también el “dónde”, es decir, no sólo ver la señal y verla nítida, sino también saber interpretarla: reconocerla, identificarla, recordarla, relacionarla con el resto de información que tenemos, ignorar la que no nos aporta nada, saber cómo actuar ante ella, saber qué podemos o debemos hacer, cuánto y dónde podemos movernos respecto a donde estamos,…

Es decir, para conducir, jugar al tenis, o simplemente andar o moverse de un sitio a otro, si sólo tenemos una foto de las cosas que vemos, nuestro cerebro no puede hacer esos juicios que son tan necesarios.

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¿Dónde va lo que vemos? – Procesamiento de la información visual (del ojo al cerebro)

lunes, 14 de julio de 2008

¿Dónde va lo que vemos? – Procesamiento de la información visual (del ojo al cerebro)

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Seguro que muchos de vosotros pensáis que la imagen se queda en el ojo, es decir, que ahí termina todo el proceso. Son con los ojos con lo que vemos, no? Pero quizás, después de haber leído la anterior entrada, las cosas están un poco confusas.
Por otro lado, seguro que algunos de vosotros sabéis que el cerebro está implicado en este proceso, pero no sabéis o no acabáis de entender del todo cómo es la conexión entre los ojos y el cerebro.

Lo cierto es que este proceso es BASTANTE complicado, por eso, para que os sea más fácil de comprender, os mostraré cómo se procesa lo que vemos, a partir de un ejemplo práctico y con algunos dibujos.

Supongamos que vamos conduciendo por una calle y estamos llegando al cruce con otra. En la esquina vemos la señal de “stop”.

Vamos a ver qué cantidad de información se procesa viendo esta simple señal.



- En primer lugar, tenemos el PROCESO VISUAL propiamente dicho, es decir, la obtención de la imagen clara:

Si recordáis de la anterior entrada, la imagen que se forma en las fóveas de ambos ojos es procesada por los conos (A) que hay en el área central de la retina. Éstos mandan la información a las células ganglionales parvo (C) y salen del ojo por el nervio óptico (11) . Estas células ganglionales llevan la información del color, claridad, nitidez y contraste de la señal de STOP, al CUERPO GENICULADO LATERAL. Este es una estación de relevo y control en la vía visual: a él le llega casi toda la información que reciben las células ganglionales parvo, y él se encarga de filtrar y dirigir a cada lugar correspondiente en el cerebro la información que corresponde. Así sólo el 10 % de la información de estas células que le llega, la manda al LÓBULO OCCIPITAL o CORTEX VISUAL, para formar la imagen.


Este proceso es increíblemente mucho más complejo, pero por ahora, esto es suficiente para que entendáis lo demás.
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El resto de las vías en el procesamiento de la información visual, ya no se llaman “vías visuales”, porque la información ya no va directamente al lóbulo occipital.
La información que se procesa ahora, no es puramente visual, aunque la información se haya obtenido a través de los ojos.


- Así, en segundo lugar, tenemos el PROCESO: OJOS -> COLÍCULO SUPERIOR -> LÓBULO PARIETAL. En este proceso se obtiene la información de “dónde estoy”:

Esta vía está formada sobre todo por células ganglionales magno (C) que recibieron la información de los bastones de las retinas de ambos ojos.

Los colículos superiores es una estructura doble del sistema nervioso localizada en el mesencéfalo (2) debajo del tálamo. Estos colículos forman parte del Tronco Encefálico (en inglés es “Brainstem”) que es la estructura que une el cerebro con la médula espinal.
Se encargan de integrar la información visual con la auditiva, la somatosensorial (la de equilibrio y la proprioceptiva ente ellas) y la táctil; y así obtenemos la información de “¿Dónde estamos?”.
Para contestar a esta pregunta, los Colículos Superiores hace que los ojos y la cabeza se muevan de forma refleja, hacia los estímulos del entorno.

Llevándolo al ejemplo práctico, el conjunto de toda esta información se procesa para que el Lóbulo Parietal Posterior nos permita calcular nuestro movimiento, la velocidad que lleva el coche, la fuerza que tenemos que hacer para pisar el pedal del freno, la dirección que lleva nuestro coche, u otros coches, dónde están nuestros pies, dónde están nuestras manos, dónde tenemos que pararnos en la señal… Este lóbulo nos da un mapa mental espacial de nosotros mismos.


Por tanto, cualquier accidente de coche en el que se sufra un golpe por la parte trasera y nuestra cabeza sufra un “latigazo” hacia atrás, la parte del cerebro que puede haberse visto afectada es el mesencéfalo. Así, además de sufrir fuertes dolores cervicales posteriores al accidente, también es muy común sufrir desorientaciones, incapacidad para concentrarse tan bien como se hacía antes, sensación de agobio en lugares con multitudes que antes nos se sentía, o sentirse incómodo e inseguro al subir o bajar escaleras. Son síntomas que parecen sin importancia y que sin duda la gente no suele achacarlos al accidente, pero dificulta la vida en el día a día. Con Terapia Visual podemos ayudar a la persona a volver a recuperar esa estabilidad perdida.



- En tercer lugar, tenemos el PROCESO: LÓBULO OCCIPITAL -> LOBULO PARIETAL POSTERIOR. En este proceso se obtiene la información de “dónde está el objeto”, la señal:

La información que llega al lóbulo occipital a través de las células ganglionales magno (C) de ambas retinas, no se para aquí. Parte de esas células ganglionales magno se dirige hacia el lóbulo temporal medio y de ahí al parietal posterior para informarnos sobre “dónde está el STOP": dónde está la raya, dónde debemos parar, dónde está el freno para pisarlo, dónde está el coche de atrás o el de delante... Como explicaba antes, este lóbulo nos permite hacer cálculos espaciales, al igual que en el anterior proceso; nos da un mapa mental espacial de todo nuestro entorno.

La información de “dónde estoy” y del “dónde está” permite al lóbulo parietal ejecutar un plan motor, es decir, “cómo hacer las cosas”. Nos permite mirar la carretera mientras: miramos los espejos, giramos el volante si es necesario, mantenemos la distancia de seguridad con el coche de delante, encendemos las luces si entramos en un túnel, hablamos con la persona que nos acompaña, escuchamos la radio,...

Pero si lo pensáis, todo este proceso se realiza de modo inconsciente, es decir, toda la información que proviene de la retina periférica o lo que es lo mismo, del sistema Magno, se procesa y se ejecuta sin darnos cuenta. Es como cuando estamos conduciendo y vemos que hay algo en la carretera, miramos el espejo retrovisor y si no hay riesgo, movemos ligeramente el volante y el coche para evitarlo.
El responsable de esa acción es este lóbulo parietal, pero nosotros lo hemos hecho involuntariamente, como un reflejo.


En el caso de querer hacer un adelantamiento en la carretera y tenemos un coche en dirección contraria, el lóbulo parietal nos dice: ¿A qué velocidad va? ¿Qué velocidad lleva el coche de delante? ¿Qué velocidad llevamos nosotros? ¿Quién se mueve más rápido? O si nos da tiempo a adelantar sin riesgo...


- Por último, en cuarto lugar, tenemos el PROCESO: LÓBULO OCCIPITAL -> LOBULO TEMPORAL INFERIOR, en este proceso se obtiene la información de “qué es el objeto”, la señal:

Parte de la información que llega al lóbulo occipital a través de las células ganglionales parvo (C) de ambas retinas, no se paran aquí, se dirige hacia el lóbulo temporal inferior para informarnos sobre qué es lo que estamos viendo: el "STOP". Nos ayuda a identificar lo que vemos: es una señal de tráfico, qué tipo de señal o qué significa; y así saber cómo tenemos que responder ante ese objeto (según nuestra experiencia).
Este lóbulo es el responsable del lenguaje, por ello nos ayuda a “dar un significado a las cosas”.

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Estas son las 4 rutas básicas del procesamiento de la información visual, pero en el cerebro se producen muchas más al mismo tiempo. Algunas de ellas os las mostraré en la siguiente entrada que será publicada en breve.

Como veis, el cerebro es muy complejo y yo sólo os he mostrado una parte. Pero entre tantos nombres raros de estructuras nerviosas (que repito, no debéis aprenderos), lo que quiero es que os deis cuenta de que en unos segundos nuestro cerebro trabaja al 100% y que muuuuuuchas actividades se generan dentro de él; así, es capaz de recibir, procesar y responder ante lo que vemos muy rápidamente si el procesamiento de la información visual es correcto.

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¿Qué otras informaciones nos entran por los ojos?

miércoles, 25 de junio de 2008

Un poquito de anatomía ocular básica… La Retina

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Como escribí en la primera entrada de esta serie de “Anatomía ocular básica”, la retina (10) es una capa del ojo que merece una entrada del blog para ella sola.

Es la capa más importante del ojo, porque contribuye a la primera parte del Procesamiento de la Información Visual que recibimos: la formación de la imagen, que luego será procesada.


Os voy a mostrar la retina desde distintos puntos de vista para que os sea más fácil de entender. Su importancia va a acorde a su complejidad.




Por un lado, para que entendáis cómo funciona un ojo, pensad en él como en una “cámara de fotos antigua” (es decir, con carrete ;-)); al igual que la imagen se plasma en la película del carrete, en el ojo se plasma en la retina.

Por otro lado, también pensad que el ojo se comporta como una “cámara oscura”. Esto consiste por ejemplo, en una caja oscura que tiene en una de sus paredes un pequeño orificio (la pupila, en el ojo). En la pared opuesta (la retina, en el ojo) se forma una imagen invertida de los objetos exteriores.

Un ojo sin ningún problema de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo) que mira a lo lejos (más allá de 5 metros), está en estado de reposo. El iris (2) se comporta como el diafragma de la cámara de fotos, cuya contracción regula la cantidad de luz que entra en él a través de la pupila (3); en esa situación, el cristalino (8), la otra parte dinámica del ojo, está en reposo. Por tanto, el ojo humano para ver de lejos no hace ningún esfuerzo.

Si para mirar de cerca estas partes dinámicas del ojo no modifican su estado, la persona verá borroso. Lo mismo ocurre si una cámara de fotos, después de enfocar algo de lejos, el objetivo no se modifica para enfocar el objeto que tiene cerca, y así crear una imagen nítida; de esta manera, la foto saldrá borrosa.
En el ojo lo que ocurre para conseguir este enfoque de cerca, es que el grosor del cristalino (8) varía. Este mecanismo se llama acomodación, pero ya escribiré sobre esto más adelante.

Tanto al mirar algo que esta lejos como si está cerca, para conseguir una imagen nítida, ésta tiene que llegar a la película en la cámara de fotos o a la retina en el ojo.


Una vez visto cómo funciona el ojo, os mostraré cómo entra la luz en él hasta llegar a la retina (10):

La luz que proyecta un objeto incide en la córnea (1), atraviesa la pupila (3) y llega al cristalino (8). En este punto la imagen se invierte (siguiendo las leyes de óptica física). Si en el cristalino no se produce ninguna reacción, la imagen que llega a la retina (10) puede estar más o menos borrosa según la distancia a la que se encuentre el objeto (considerando que éste no está a más de 5 metros, como expliqué antes). De forma que si la imagen está borrosa, esta información llega al cerebro y éste responde mandando una orden al cristalino para que se abombe lo necesario y hacer caer la imagen en la retina, para así crear una imagen nítida. Esta acción ocurre de forma automática y el proceso es muy rápido; es similar al proceso de autoenfoque que tiene una cámara de fotos, que automáticamente enfoca lo que ella detecta en el encuadre central del visor.
Así, tras atravesar el gelatinoso cuerpo vítreo (9), la luz llegará al final del recorrido en el ojo: la retina (10); en este punto la imagen se ve nítida (ya explicaré más adelante los casos en los que esa imagen no sé ve nítida y por qué).


Pero a diferencia de una cámara de fotos, la imagen no se queda sólo en la retina. Esta capa nerviosa más interna del ojo es la responsable de convertir los fotones de la luz que recibe, en señales nerviosas que pueden ser transmitidas al cerebro, para que él las interprete y le dé un significado apropiado. Es el cerebro quien se encarga de “revelar la película”, para poder interpretarla (saber qué es el objeto, qué significa para nosotros, qué nos provoca emocionalmente, cómo responder ante él, etc.).

Para conseguir esta transformación, la retina (10) está formada por cinco tipos de células nerviosas, las cuales recopilan toda la información luminosa y no sólo hacen que la imagen sea clara, sino que extraen la información básica del objeto sobre su color, su forma, su orientación, su movimiento y lo transmite al cerebro. El ojo humano transmite datos visuales al cerebro a la misma velocidad que dos ordenadores comparten datos (en inglés).

Estás células están dispuestas en la retina en diferentes capas, pero para no complicaros os voy a marcar sólo tres de ellas:


La luz atraviesa todas las capas de células nerviosas de la retina hasta llegar a la más externa: la compuesta por los fotoreceptores (llamados conos y bastones) (A); allí se refleja y vuelve a atravesar la retina en sentido contrario, transformando la información luminosa que ha entrado en impulsos nerviosos, y transmitiéndose la información neurológica de células nerviosas a células nerviosas, hasta llegar a la última capa: las células ganglionales (C); allí sus delgados axones se unen para salir del ojo constituyendo el Nervio Óptico (11) y enviando los impulsos al cerebro, comenzando así, la VÍA VISUAL.


Hay dos tipos de fotoreceptores: conos y bastones (A) repartidos por toda la retina, pero cada uno tienen una función y una localización determinada en ella.

- Ninguno de los dos existe en el punto de salida de las células ganglionales (Punto Ciego -12-).

- Los conos están principalmente en el área central de la retina, porque son los responsables de los detalles (de la nitidez, de la forma y del color) del objeto. Ese área central de la retina es donde la “máquina” del ojo hace incidir la imagen de un objeto en ella, para verla clara, y ver el 100% de visión. Esta área central es la mácula (14) y su punto central de máxima visión en la retina, es la fóvea (13). Al ser estas células responsables de captar los detalles, actúan mejor en condiciones de buena iluminación. Así, algunas de las actividades donde se usan estas células son por ejemplo en la lectura o la escritura.

- Los bastones, por otro lado, están más en la periferia de la retina. Según nos vamos alejando de la mácula (14) el número de conos disminuye y el número de bastones va aumentando. En la periferia la información de la nitidez o el color no es tan importante, sino más detectar la orientación o el movimiento del objeto que miramos. Por tanto, estas células se estimulan con iluminación baja. Además, estas células son muy sensible a los cambios de contraste incluso con poca luz.


Estos fotoreceptores (A) a su vez estimulan determinadas células ganglionales (C), es decir, cada tipo de fotoreceptor estimula un tipo de célula ganglional, de forma que cada célula lleva una información determinada y estas informaciones viajan paralelas hasta diferentes áreas del cerebro donde, una vez allí, se mezcla la información. El cerebro da el significado del mundo que nos rodea: dónde está el objeto, qué es, qué grande es, de qué color es, cuánto más lejos está de mí… Coge toda información del mundo y la junta, para encontrar similitudes y diferencias, comparar, discriminar, etc.


Por tanto, por un lado, los CONOS (A) mandan información a las células ganglionales PARVO (C), que llevan información de la forma, el color y el detalle, es decir, lo que es el objeto; nos ayuda a identificar y sacarle un significado; nos ayuda a ver con claridad dicho objeto (la Agudeza Visual) y funcionan mejor si el objeto está parado.

Por otro lado, los BASTONES (A) mandan información a las células ganglionales MAGNO (C), que llevan información del movimiento, el espacio y la orientación del objeto, es decir, te dice la dirección del movimiento, su velocidad, calcula distancias, dónde está el objeto, dónde está uno mismo, la tridimensionalidad… Nos ayuda a movernos en una habitación a oscuras sin golpearnos con las cosas, o a no chocarnos con las cosas que no miramos directamente (por ejemplo, con el marco de una puerta cuando lo atravesamos sin mirarlo)...



Como veis, no sólo “vemos” objetos, o mejor dicho, no sólo los vemos nítidos o borrosos; lo que capta la retina de un objeto, esa imagen, no es sólo una foto, va acompañada de mucha más información y ésta empieza a procesarse en la retina. Pero el resto de este complejo pero apasionante procesamiento de la información visual que tiene lugar en el cerebro, lo explicaré en la próxima entrada…

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domingo, 8 de junio de 2008

Un poquito de anatomía ocular básica… ¿Qué rodea al ojo?

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Como escribí en la anterior entrada, en este post os voy a informar brevemente de algunas de las estructuras que rodean al ojo; tan importantes como el ojo en sí, ya que sí cualquiera de ellas, no está en correcto estado, la información visual no puede procesarse bien.

SISTEMA LAGRIMAL Y PÁRPADOS


Los PÁRPADOS nos protegen de cualquier cuerpo extraño que “quiera” entrar en el ojo. Existe un reflejo que simplemente al tocar las pestañas, el párpado se cierra. Este es un “pequeño inconveniente” cuando queremos adaptar unas lentes de contacto o sencillamente cuando necesitamos echarnos unas gotas en los ojos.
También sirve para cubrir el ojo mientras dormimos y, junto con la pupila, regula la cantidad de luz que entra en el ojo.
Si los parpadeos no son frecuentes (varían de una persona a otra, pero la frecuencia normal podría ser de 1 parpadeo cada 5 segundos), la lágrima no se extiende completamente por toda la córnea (1) y ésta no se lubrica correctamente, creando problemas de visión nítida, enrojecimiento y escozor del ojo, incomodidad con las lentes de contacto, etc.
Pero todo esto se produce también cuando los parpadeos no son completos, es decir cuando al parpadear, no juntamos completamente los bordes de los párpados. Mucha gente parpadea de esta manera y no lo sabe. De hecho a mí me pasaba antes de estudiar la carrera; un día haciendo prácticas un compañero me lo comentó.

Sobre todo estos problemas los sufren los usuarios de pantallas, y de forma más generalizada las personas que trabajan muchas horas haciendo trabajos a distancia cercana. Estas personas se concentran tanto en su tarea, que “se olvidan” de parpadear. En este artículo se da una interesante guía de cómo parpadear conscientemente de forma correcta, hasta automatizarlo y así evitar presentes o futuros problemas oculares.

La LÁGRIMA sirve para proteger la córnea, limpiando e hidratando nuestros ojos. Esta es produce en las Glándulas Lagrimales que hay en los párpados superiores, se desliza sobre la córnea (1) hasta llegar a los Puntos Lagrimales, que son unos agujeritos en el vértice interno de la unión de los párpados (en el superior e inferior). La lágrima pasa por los Canalículos Superior e Inferior y después cae por el Saco Lagrimal y finalmente por el Conducto Nasolagrimal situado en la parte trasera de la nariz y la garganta. Ahora podéis entender por qué cuando lloramos, “lloramos también por la nariz”.

Si se produce demasiada lágrima y no se drena correctamente (Epífora), la lágrima se desbordará por el borde del párpado. Es la sensación de tener siempre el ojo acuoso, con mucha lágrima.
A veces, esto ocurre también porque se ha producido una obstrucción en alguno de los canales lagrimales debido a una infección, lo cual crea una inflamación del Saco Lagrimal (Dacriocistitis). Esta es una alteración que algunos bebés sufren cuando nacen (20-30%) y algunos adultos, sobre todo mujeres, por el envejecimiento.

Además de la Glándula Lagrimal también hay en los párpados unas glándulas sebáceas, que se encargan de formar la capa grasa de la lágrima. Si cualquiera de estas se obstruye, puede originar las siguientes alteraciones:

- Orzuelo: Es un bulto enrojecido que aparece en el borde del párpado, muy doloroso. Se produce por la infección del folículo piloso de la pestaña en la superficie o en más profundidad; en este último caso, es más difícil de curar.
- Blefaritis: Es una inflamación e irritación del borde de los párpados debida a una causa alérgica, infecciosa, seborreica, irritativa o mixta. Suele ocurrir en los 2 ojos a la vez y es recurrente.
- Chalazión: Es una inflamación dura e indolora, de unas pequeñas glándulas sebáceas situadas en el borde del párpado. Suele desaparecer en unos meses, pero en ocasiones persiste, se enquista y aumenta de tamaño. Cuando esto ocurre llega a producir problemas estéticos y, lo que es peor, puede comprimir la córnea y alterar la visión. Si son pequeños, suele bastar con una inyección de corticoides, pero si son grandes, a veces es necesario recurrir a la cirugía para extirpar el quiste.


MÚSCULOS

Por un lado, los 6 MÚSCULOS EXTRAOCULARES (MEO) se encuentran rodeando al ojo y lo anclan a la órbita. Estos intervienen en la coordinación de los movimientos de los ojos y son los que nos permiten llevarlos allá donde queramos (en la lectura, los deportes, la conducción,…).


Los Músculos Rectos Superior (2) (arriba) e Inferior (3) (abajo) permiten los movimientos verticales (arriba y abajo) del ojo.
Los Músculos Rectos Medio (4) y Lateral (5) permiten los movimientos horizontales (de lado a lado) del ojo.
Los Músculos Oblicuos Superior (6) e Inferior (8) permiten los movimientos de rotación del ojo hacia dentro o hacia fuera para equilibrar las inclinaciones de la cabeza (producen un movimiento contrario del ojo).

Los seis músculos funcionan al unísono para mover el ojo y para mantener ambos alineados.

Cualquier trauma en algún hueso de la órbita, puede originar una parálisis parcial o total de cualquiera de estos músculos:
- Si es una parálisis parcial o suave estamos ante una Paresia o pérdida parcial del movimiento debido a una debilidad del músculo.
- Si es una parálisis total estamos ante una Parálisis o pérdida completa de la función del músculo que produce una restricción completa del movimiento.
En cualquiera de las 2 condiciones anteriores, los movimientos oculares de ambos ojos no son sincronizados y puede originar un ojo desviado o Estrabismo y en consecuencia visión doble (pero esto ya lo explicaré más adelante).


Por otro lado, tenemos también los MÚSCULOS DE LOS PÁRPADOS que les dan su forma y nos permiten abrir o cerrar los ojos de forma voluntaria, refleja o automática.

Si alguno de los músculos está alterado, puede originar las siguientes condiciones:
- que el párpado superior esté caído (Ptosis)
- que, cuando ocurre la condición anterior o cuando hay un retroceso del globo ocular, los ojos parecen más pequeños (Endoftalmos).
- que, al contrario, cuando los ojos están más abiertos de lo normal o el globo ocular sobresale hacia delante, parecen ojos saltones (Exoftalmos).
- que el borde del párpado inferior se doble hacia dentro (Entropion), rozando las pestañas en el ojo (Triquiasis).
- o lo contrario, que el borde del párpado se doble hacia afuera (Ectropion), secándose la conjuntiva y la córnea porque no se puede cerrar totalmente el ojo (Lagoftalmos).


Bueno, mi intención con esta entrada no es que os aprendáis esta cantidad de términos científicos extraños, sino que estos problemas os suenen y que, como en la entrada anterior, si alguna vez os dicen alguno de estos nombres, tengáis donde consultarlo y saber de qué os hablaron.



En las alteraciones de los párpados he preferido no poner las fotos directamente por si a alguno de vosotros os crea aversión.

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viernes, 23 de mayo de 2008

Un poquito de anatomía ocular básica… El Ojo o Globo ocular.

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Brevemente voy a explicaros cómo es el ojo y todo lo que le rodea; realmente me daría para escribir varias entradas, pero creo que para que podáis entender otras posteriores, con los conocimientos básicos de esta entrada y las dos siguientes, será suficiente.

Un corte transversal del ojo:


(1) CÓRNEA: Es la parte externa y frontal del ojo y donde las lentes de contacto se apoyan (no en el iris (2) -donde algunos pacientes de lentillas creen-, como podéis ver en el dibujo), gracias a su superficie curvada. En el humano, esta estructura tiene una potencia aproximada de unas +43.00 dioptrías.
Su característica principal es que es transparente y es necesario que esta capa se mantenga así, de lo contrario sería una indicación de una manifestación patológica. Esta capa no tiene vasos sanguíneos pero sí muchas terminaciones nerviosas, por eso es tan sensible; este es el motivo por el cual es necesario el proceso de adaptación a unas lentes de contacto. La sensibilidad corneal de cada persona es diferente y por eso hay quienes notan las lentes como si fueran una pestañita en el ojo y sin embargo, otros como si fuera una piedra que no les deja ni abrir el ojo.

(2) IRIS: Es el anillo de color.

(3) PUPILA: Es el orificio redondo en el centro del anillo del iris (2), a través del cual la luz pasa dentro del ojo. Esta cantidad de luz es regulada por el iris (2); si entra mucha luz en el ojo (estamos en un entorno muy iluminado o soleado), la pupila se hace más pequeña (se contrae); y si entra poca luz en el ojo (estamos de noche o en un entorno oscuro), la pupila se agranda (se dilata).

(4) HUMOR ACUOSO: Es el líquido transparente que hay en el espacio entre la córnea (1) y el iris (2). Este es el responsable del valor de la PRESIÓN INTRAOCULAR (PIO) , es decir, la Presión del ojo, que en valores fuera de lo normal, puede ser uno de los factores de riesgo para desarrollar Glaucoma (aunque este no es el único valor que hay que tener en cuenta en su diagnóstico). El valor normal oscila alrededor de 21mmHg, pero depende muchos factores.
La PIO varía a lo largo del día; el valor suele ser más alto cuando nos levantamos, debido a la presión que ejercen nuestros párpados sobre la córnea (1), durante las horas de sueño. A lo largo del día el valor se va regulando, hasta que vuelve a aumentar por la noche.
Por tanto, para hacer un control de la PIO, hay que evaluarla más o menos siempre a la misma hora del día y con el mismo aparato de medida.

(5) CONJUNTIVA: También es la capa externa del ojo (continuación de la córnea (1)). Es una membrana viscosa que cubre de forma continúa, la parte externa del globo ocular y la parte interior del párpado; por tanto, cuando una lente se descoloca en el ojo es imposible que se pierda por detrás de él (como algunos usuarios de de lentillas temen).
Es una capa transparente, pero sí tiene vasos sanguíneos, además de terminaciones nerviosas.
Son estos vasos y esta capa los que se inflaman cuando se produce una irritación en el ojo (por una pestaña o polvo que mete en el ojo, por unas lentes de contacto, por una alergia, por una infección, etc.).

(6) ESCLERA: Es la capa blanca y fuerte por debajo de la conjuntiva (5) (en la parte externa del ojo) y que cubre casi todo el globo ocular desde la córnea (1) hasta el Nervio Óptico (11). Cuando el ojo está muy irritado puede verse mucho mejor sus vasos inflamados.

(7) COROIDES: Es la siguiente capa opaca concéntrica que está por debajo de la esclera (6).

(8) CRISTALINO: Es la “lente” biconvexa (su cara externa e interna son superficies convexas, como podéis ver en el dibujo), flexible y transparente que tenemos dentro del ojo, justo detrás de la pupila. Gracias a esta flexibilidad se producen constantemente modificaciones de la curvatura de ambas caras y con ello, hace que la luz que entra por la córnea (1), incida en la retina (10); es decir, esta estructura nos permite enfocar objetos a distintas distancias debido a estos cambios de curvatura, haciéndose la lente más o menos abombada.
Es la parte del ojo donde se desarrollan las Cataratas debido a una opacificación que se produce en él. En el humano, esta lente tiene una potencia aproximada de unas +18.00 dioptrías, por eso cuando se quita el cristalino dañado, se coloca otra lente nueva dentro del ojo para sustituirle. Su potencia puede variar según la graduación y las necesidades visuales del paciente.

(9) CUERPO O HUMOR VÍTREO: Es un líquido gelatinoso y transparente que ocupa gran parte del ojo, entre el cristalino (8) y la retina (10). Hace que se mantenga la forma del ojo y lo amortigua ante los golpes. Este líquido está formado principalmente por agua. Así, cuando se opacifica, se realiza una operación en la que se extrae y se rellena con solución salina; pero esta cirugía implica muchos riesgos. Esta parte es la responsable de las conocidas “moscas flotantes o volantes” percibidos como puntos o rayitas brillantes. Podemos verlos sobre todo mirando a superficies simples (paredes blancas, cielo,…). Generalmente son inofensivos, pero una aparición repentina de muchas “moscas flotantes”, puede indicar una alteración seria en el ojo.

Es necesario que los cuatro medios transparentes del ojo (córnea (1), humor acuoso (4), cristalino (8) y humor vítreo (9)) se mantengan siempre así, para que la luz no encuentre ningún obstáculo en su camino.

(10) RETINA: Es la última capa concéntrica, por debajo de la coroides (7), y que rodea el humor vítreo (9). Es la capa más importante y compleja del ojo, porque está formada por cinco tipos de células nerviosas y es en ella donde se recibe la información visual que entra en el ojo y se produce la imagen que luego es procesada por el cerebro. Por tanto, es la primera parte del Proceso Visual.
Pero esta capa merece una entrada del blog para ella sola :-)

(11) NERVIO ÓPTICO: Todas los axones de las células nerviosas ganglionales de la retina (10) (la última capa de células nerviosas de la retina), salen del ojo formando este nervio y llevando toda la información recibida por la retina, a través de la vía visual.

(12) PUNTO CIEGO: Es un área que está en la parte posterior del globo ocular, y es el orificio, por el cual el nervio óptico (11) atraviesa la esclera (6), la coroides (7) y la retina (10). En ese espacio no hay visión porque no hay células nerviosas fotorreceptores, que son las que reciben primero la información visual que llega al ojo.
Para verlo, hacemos una pequeña demostración: Nos tapamos por ejemplo el ojo izquierdo y miramos a un punto fijo. Después, sobre ese punto determinado situamos nuestro dedo y lo desplazamos lentamente hacia fuera (hacia la derecha en este caso y hacia la izquierda si miramos con el ojo izquierdo), sin dejar de mirar a ese punto inicial y manteniendo la altura horizontal. Llegará un momento en que la punta de nuestro dedo desaparece, y vuelve a aparecer si seguimos desplazándolo. Esa pequeña zona de retina sin visión se llama “punto ciego” y se corresponde a lo que llamamos un Escotoma Fisiológico en el espacio. Pero el cerebro consigue rellenar ese hueco espacial, basándose en lo que se ve en las zonas circundantes.

(13) FÓVEA: Es el punto de máxima visión de la retina (10), ya que contiene la máxima concentración de conos en el ojo y es la responsable de la Visión Central. Cuando la luz entra en el ojo todos los medios transparentes la concentran para que, en condiciones normales, caiga en este punto y así conseguir la máxima visión. Por ello, en el ejemplo anterior, es el punto con el cual fijamos lo que queremos mirar, el objeto (exceptuando las personas con estrabismos y con ojos vagos).

(14) MÁCULA: Es una pequeña zona de la retina que no tiene vasos sanguíneos y que rodea a la fóvea (13). Con esta área vemos las cosas que queremos ver y apreciamos sus detalles (p.e., lectura); además también es la zona responsable de apreciar los colores y de la visión en condiciones de buena iluminación.
El resto de la retina (la retina periférica) se encarga de la visión por la noche o con baja iluminación, y es muy útil cuando nos movemos en el espacio para no golpearnos con las cosas que no miramos directamente.


Estas son algunas de las estructuras más importantes del ojo, o al menos las que más os puede sonar, y algunos conceptos que seguro alguna vez, alguien os ha mencionado.
Espero que ahora ya tengáis un poco más claro de qué parte del ojo os estaban hablando.


En la siguiente entrada, escribiré brevemente acerca de todas las estructuras que rodean al globo ocular, también muy importante para un funcionamiento visual correcto.

ENTRADAS RELACIONADAS
Un poquito de anatomía ocular básica… ¿Qué rodea al ojo?
Un poquito de anatomía ocular básica… La Retina

viernes, 9 de mayo de 2008

¡¡¡Graduaciones gratuitas, oiga!!!

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Como escribí hace 2 entradas, en España, las ópticas que pertenecen a las grandes cadenas y muchas pequeñas ópticas, a día de hoy, siguen sin cobrar al graduar a una persona. Estos profesionales de la visión no dan valor a su servicio, pero ¿qué servicio van a cobrar? ¿Por una graduación de 5 minutos? ¿Algo que una persona que no ha estudiado la carrera y que puede aprender fácilmente, porque lo hacen de manera rutinaria, puede ejecutarlo de forma mecánica? Eso no tiene valor. Eso no es evaluar la visión.

Lo peor de todo es que con ello, llevamos muchos años acostumbrando mal al cliente. Ópticas que ya no dan ese escaso servicio, sufren las consecuencias.
De forma que cuando una persona entra en una óptica, se cree con derecho a pedir y exigir de todo por unas simples gafas, que muchas veces incluso son de oferta.

Cuando las recogen tras:
  • haber graduado al paciente (mejor o peor, no me meto),
  • haber estado aconsejándole sobre qué gafas le quedan mejor,
  • haber estado recomendándole unan u otran lenten según la necesidad del cliente,
  • haber estado gestionando el pedido de las lentes,
  • haber estado montando las gafas y ajustándolas,
el cliente quizás paga 55€ por unas gafas y por todo el tiempo y trabajo que ello conlleva, es decir, todos estos servicios que se realizan de forma gratuita. Pero eso no es todo, ese cliente se cree con derecho a reclamar “valores añadidos”: una funda dura, una gamuza suave, un cordón, un limpiador de gafas y por supuesto, la receta de su graduación.

No se cobra por cada servicio que se hace en una óptica, sólo por los productos que se venden. Cuando estudiamos la carrera no nos enseñan a vender, nos enseñan a ser Optometristas. Sin embargo, mucha gente se queja de que las gafas son caras.

Ahora que en muchas ópticas están empezando a cobrar las graduaciones, mucha gente se queja de ello, y se sorprenden porque “antes no se hacía”. Quizás el servicio y los conocimientos han mejorado. ¿No se paga lo que sea por ir al médico? Y lo peor ¿no se paga lo que sea por ir a un oftalmólogo que quizás, te gradúe de la misma manera rápida y poco efectiva que las ópticas de las que antes hablaba? Si por ese servicio pagas, ¿por qué no pagar por el de un óptico, o un optometrista cuyo trabajo es más cualificado y que va a dedicar tiempo de calidad a tu visión?

lunes, 5 de mayo de 2008

Mi página web

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Para tener acceso a los 2 blog (el de inglés y el de español), he creado una página web sencilla , donde hay una pequeña introducción de lo que es la terapia visual, mi perfil, otros blogs relacionados,…

Pero mejor, echadle un vistazo


¡¡¡8 de Marzo de 2009!!!


La web anterior aún sigue siendo pública, sobre todo porque está tanto en inglés como en español, pero la web actual es CONSCIENCIA VISUAL (sólo en español, por ahora).

Esta web detalla mucho más la labor de un optometrista comportamental y las diferentes terapias que ofrecemos. Da más información como por ejemplo, las NORMAS DE HIGIENE VISUAL, los REFLEJOS PRIMITIVOS que afectan al aprendizaje, etc. E irá ampliándose con el tiempo.

¡¡OS LA RECOMIENDO!! :-)
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